Que no te den fiambre por jamón

Después de todos los excesos navideños nos entra el pánico por comer bien. Queremos cuidarnos y perder peso, pero a la vez comer sano. Pues que no te den fiambre por jamón, no te fíes de los “productos light” y elige la mejor charcutería para tu dieta. Así estarás comiendo sano y a la vez ahorrando calorías. Te damos unos fáciles consejos hablándote de algunos de nuestros productos.

Partamos de la base de que lo rico no tiene porqué engordar. El jamón de bellota es la mejor opción entre los ibéricos. Es un alimento bajo en grasas insaludables, con un complejo vitamínico muy elevado y con un 50% más de proteínas de alta biodisponibilidad que el resto de carnes frescas. Pero ¡ojo!, tiene 346 kcal por 100 gramos. Lonchas bien finas cortadas por Jose Luis compondrán unos 30 gramos, de sobra para tu desayuno de campeón.

Pero si tus necesidades energéticas son más rigurosas, podemos optar por nuestro jamón cocido Ferrarini o por nuestra pechuga de pavo Frial. Lo importante en la elección de nuestra charcutería es que sea lo más natural posible. Debe paracerse a las piezas animales de la que provienen y así nuestro ojo no nos engañará.

La mejor charcutería para tu dieta

El jamón cocido Ferrarini es la estrella de esta gama de alimentos, no está en todas las charcuterías pero es de lo mejor del mercado. No lleva fosfatos, ni aditivos, sin lactosa ni otros derivados de la leche, y por supuesto sin gluten. Es al natural. Está buenísimo y no se parece en gusto a ningún otro, tiene un sabor incomparable. Aroma ligeramente especiado, de color rosa, ligeramente veteado y confeccionado en atmósfera protectora.

La pechuga de pavo Frial es la pieza entera de la pechuga de pavo asada natural, con un suave marinado y un acabado al humo de encina. Su corte mariposa con la propia piel del animal ofrece un acabado final inigualable. No es un fiambre, no lleva almidón de ahí que conserve una delicada textura y un exquisito sabor. Sin lactosa, sin gluten y sin féculas.

En definitiva, el fiambre es un conglomerado de carnes embutidas con aditivos y conservantes y estos productos nada tienen que ver con esto. Por otro lado no debemos olvidar que el jamón ibérico se cura de manera natural y no necesita ningún colorante, conservante o producto químico dañino para la salud, por lo que es muy disgestivo y muy sano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × uno =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.